reseña

  • Un sábado marcado por la música

    Foto: Jeampierre Gutierrez

    El protocolo esta vez, desde mi punto de vista, no siguió la misma línea que en las ediciones pasadas, donde las propuestas emergentes tuvieron un espacio para mostrar sus proyectos, creo que este año todas las bandas dentro del festival definitivamente tenían su respectivo y leal público, vaya, ya conocidos en la escena mexicana.

    La jornada musical empezó oficialmente a las 5:00 de la tarde, sin embargo, desde antes había movimiento del público que rondaba en diferentes áreas de la Avenida Chapultepec. Ya llegada la hora arrancaron Lanza Internacional, Valsian, Micca Mont y Duck Fizz en sus respectivos escenarios, posteriormente Colores Santos, Costa de Ámbar y Torreblanca, esta última en el escenario principal, punto donde ya se notaba una mayor concurrencia al momento de presentarse Siddhartha con sus éxitos como “Tarde” y “Extraños”, y así, con los ánimos a tope, los Babasónicos llegaron con todo su poder argentino y desde la primera rola pusieron a cantar y bailar a su sólida base de fans, mientras tanto, en otro escenario sonaba Chetes con sus entrañables canciones.

    Ya para eso de las 11:30 de la noche, podías escuchar el rock de los británicos Editors, echarte un buen dance con la música experimental de Instituto Mexicano del Sonido o cantar las noventeras de La Gusana Ciega pues estaban en diferentes escenarios coincidiendo como actos de cierre.

    Desde su primera edición, el 212 RMX ha ido tomando forma y fuerza, sin duda se ha consolidado como uno de los festivales gratuitos más importantes en México por su gran calidad en todos los sentidos y que, año tras año, es esperado por el público.

    ¡Nos vemos en el 2019!