reseña

  • Ray Coyote pateando el status quo

    Estamos acostumbrados a entender las modas lo más rápido posible, el exceso de oferta nos ha hecho consumir y desechar de manera muy veloz. Ahora, lo mainstream pertenece a los ritmos urbanos y el “rock”, como género parte de la contracultura de varias generaciones, ahora solo es relacionada con la música de los “tíos” y los papás. Es momento de aceptarlo, el rock ya no es relevante y mucho menos rebeldía…

    Si leyeron hasta aquí… no comiencen a desgarrarse las vestiduras. Mejor, sigan leyendo.

    La historia de la humanidad está llena de etapas así, donde el status quo es el rey, en lo social, en lo político y en la artes; lo que conocemos, lo cómodo, nos pone en un letargo pasivo mental. A su vez, de este adormecimiento surgen chispas que hacen que levantemos la cabeza y nos demos cuenta de que hay otras cosas al frente, cosas que están mal y que no durarán para siempre. Que debemos hacerles frente.

    Muchas de esas sacudidas violentas vienen desde el arte, tienden a molestar a algunos y dar esperanza a otros. Así pues en una época donde el “rock ya no importa” aparece el nuevo disco de Ray Coyote con el misterioso título de “YHWHMUSRAY” y la verdad si nos patea el conformismo mental bien recio.

    YHWHMUSRAY es un disco conceptual de 13 tracks (¿quien hace discos conceptuales de larga duración hoy en día?) y, por si esto fuera poco, es un disco de rock y que en verdad propone cosas desde un género que parecería que no da para más. No se trata de sonar a Zeppelin o Sabbath -como se ha puesto de moda-, Ray Coyote, con este nuevo disco, pisa terrenos que van desde el alternativo y el grunge hasta llegarle al hip-hop y el rock progresivo. Y sí, ya lo dije, es un disco conceptual, un disco al que no saltarán ningún track cuando lo escuchen.

    Tracks como Ponle Hielo, Legalisten o 420 son una descarga adrenalínica para el cerebro, te gritan de frente y te atrapan con los riffs. Algunos momentos geniales de lo que podrían decirse “baladas” vienen con Furiosa o Yemayá (casi una oración santera) y la genial Tula Única. Combinaciones que llenan de dinámica auditiva al escucha. Jamás te cansará escucharlo de inicio a fin.

    El disco en sí es una afrenta a lo convencional, al conformismo y a la sociedad desechable. Dentro de su lírica a veces críptica, a veces simple, se siente la demanda por dejar de pertenecer a un sistema que nos ha deshumanizado. Es un disco furioso también que te invita a aceptar la pena, el dolor y usarlos como puente para renacer. Te invita a sentir y a no ser un cobarde. Por momentos muy precisos, introducen hip hop y lo hacen de manera realmente creativa, lo vuelven parte de la composición y la narrativa, le da coherencia a la canción como algo atemporal, como pasa en los tracks San Seman y 555. De mis favoritos del disco.

    Y el disco lo presentan este sábado 18 de Mayo en Bismarck.

    A la banda en “YHWHMUSRAY” se le nota evolucionada y con un sonido listo para ser absorbido por el siguiente nivel y atraer a un montón de nuevos fans. Es un trabajo que molestará a muchos de por sí, porque nos dice un montón de verdades a la cara, con la música, con la letra,  pero… ¿que no se trata de provocar desde el arte?